Preguntas FRECUENTES

Para vivir una vida que tenga sentido para ti y en la que te sientas bien contigo mismo es imprescindible que te conozcas bien, que sepas quién eres y lo que te pasa.

Siendo PAS tu manera de ser y estar en el mundo, tu manera de sentir y percibirlo, pasa por el filtro de la alta sensibilidad. Sé que es muy probable que hasta ahora hayas asociado tu manera de ser o el ser muy sensible a algo negativo, que sientas que tu sensibilidad es un obstáculo a la hora de ser feliz. O quizá aún pienses que tu vida sería mejor si no fueses altamente sensible.

Que hayas pensado y sentido todo esto es muy normal y lógico. Al fin y al cabo, vivimos en un mundo donde la sensibilidad no está bien considerada, un mundo que muchas veces se siente como amenazador por la cantidad de estímulos que tenemos que procesar y la intensidad con la que lo hacemos.

Me gustaría que considerases cuanta energía has gastado en ir en contra de ti mismo, de intentar que las cosas te afecten menos, de pensar y sentir menos. Y qué resultados has obtenido.

Y si ya estás cansado de luchar contra una parte de ti mismo que quizá aún no te guste mucho te invito a que te conozcas de verdad y entiendas tu alta sensibilidad para que vivas la mejor vida que tú elijas… porque no es la alta sensibilidad la que te hace sufrir sino su desconocimiento y su mala gestión.

La alta sensibilidad es un rasgo de personalidad que hace que tu cerebro y tu sistema nervioso funcionen de una forma un poco diferente al de la mayoría de gente. Este modo de funcionar se manifiesta de diferentes maneras en tu vida diaria: desde siempre te han afectado más las cosas que a la gente que te rodea, tiendes a darle muchas vueltas a tus pensamientos, te cansas más y más rápido que la mayoría de gente, te emocionas fácilmente y te abrumas por la intensidad de tus emociones o las de otros.

Puesto que el 80% de la población no es altamente sensible esta manera de funcionar aún es desconocida e invisible para ellos. Así, es posible que al acudir en busca de ayuda cuando lo estás pasando mal o estás atascado y no sabes qué hacer, no te hayas sentido entendido del todo, y no hayas dado con soluciones que se adapten a tu forma de ser.

Y es que muchas de las maneras en las que se manifiesta la alta sensibilidad (por ejemplo, ese continuo darle vueltas a tus pensamientos, o las emociones cambiantes e intensas) pueden ser confundidas con patologías psicológicas, sobre todo trastornos de tipo ansioso o trastornos del estado de ánimo (como la depresión).

Por tanto, para que te conozcas y gestiones el rasgo sacándolo todo el partido es necesario acudir a un profesional que sea PAS y conozca el rasgo, ya que solo así podrás abordar tu problema desde una perspectiva global, entendiendo todos los factores que influyen en tu caso.

Para encontrar las soluciones que estás buscando es necesario tener en cuenta en tu caso todos los factores que contribuyen a tu problema. Y la alta sensibilidad es un factor importante a gestionar por varias razones.

Siendo altamente sensible tu sistema nervioso actúa como una esponja que absorbe todos los estímulos a tu alrededor (incluso sin tú ser consciente de ello). Además, tu cerebro procesa más cantidad y en gran profundidad la información tanto interna (pensamientos, sensaciones, emociones, etc.) como externa (luces, sonidos, olores, etc.). Estos dos factores pueden llevarte a sufrir una sobrecarga crónica en tu sistema nervioso lo que tiene consecuencias tanto a corto como a largo plazo.

A corto plazo te lleva a estar agotado constantemente y a sufrir dolores crónicos de los que no se acaban de saber sus causas, como por ejemplo, problemas de insomnio o el estar con una sensación constante de nervios o de agobio.

A largo plazo, esta sobrecarga crónica puede jugar un papel importante en la creación y mantenimiento de tu ansiedad, depresión u otras patologías.

Además, cuando eres altamente sensible tienes que tener en cuenta los siguientes dos factores:

  • El procesamiento profundo de la información (darle vueltas sin parar a tus pensamientos), que cuando no sabes dirigirlo en la dirección correcta, aparte de causarte mucho sufrimiento puede ser una de las causas principales por las que no consigues solucionar lo que te ocurre.
  • La alta emocionalidad característica de los PAS, que se traduce en emociones muy intensas que pueden llegar a ser muy abrumadoras, y que también tiene que ser entendida y gestionada si quieres encontrar soluciones a largo plazo y ver cambios de verdad en tu vida.
Utilizo la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), que pertenece a la rama más moderna de la psicología. Aparte del diálogo empleo diferentes ejercicios de Mindfulness o atención plena, enfocados de manera muy práctica para que los puedas utilizar siempre que los necesites en tu vida diaria. También trabajo con ejercicios de relajación para gestionar la saturación del sistema nervioso, y ejercicios de autocompasión, meditación y las técnicas de coaching que mejor se adapten a tu caso concreto.

Las sesiones pueden ser tanto presenciales (en Madrid), como online vía Skype, según tu preferencia y necesidades.

Al principio estableceremos sesiones semanales de 60 minutos de duración (o una sesión cada dos semanas) y las iremos adaptando dependiendo de tus necesidades y tu progreso.

En cada sesión te proporcionaré ejercicios prácticos y hojas de trabajo que tendrás siempre a tu disposición. Entre una sesión y otra, te mandaré por mail ejercicios para que vayas trabajando en casa, y también vídeos y audios sobre lo que estamos trabajando en las sesiones.

Además, podrás escribirme para consultarme las dudas que te vayan surgiendo.

¿Sigues teniendo dudas? Escríbeme y pregunta sin ningún compromiso.