19 de mayo de 2021

Alta sensibilidad y desconexión emocional

Nada inhibe tanto el sentir como los pensamientos.

Carl Jung

Una de las tantas confusiones sobre la alta sensibilidad es la de que por ser altamente sensibles estamos conectados a nuestras emociones.

Y tiene su lógica que exista esta confusión, porque por una parte, es cierto que las PAS sentimos las emociones de manera intensa o al menos más intensa que la mayoría de gente, o lo que es lo mismo, tenemos una reactividad emocional alta.

Pero no hay que confundir este sentir las cosas profundamente con el estar conectados a nuestras emociones o con no reprimirlas.

Lo común es que de tan intensas que sentimos las emociones, éstas nos abrumen y no sepamos cómo gestionarlas y nos desconectemos de ellas.

Cada uno a nuestra manera, eso sí.

Un mecanismo potente que tenemos las PAS sobre todos las más intelectuales y mentales para no sentir nuestras emociones es el de racionalizarlas.

Nos llevamos a la mente aquello que estamos sintiendo y lo diseccionamos minuciosamente como si estuviésemos en un laboratorio.

Y no nos damos cuenta de que esto es pensar en la emoción, que no es que esté mal en sí, pero el pensar en la emoción no sustituye el sentirla, el regularla, el estar con ella.

Y sí, claro, nuestra mente, que es muy seductora nos crea la ilusión de que estamos sintiendo  la emoción, cuando lo que estamos haciendo es PENSARLA, convertirla en otro contenido mental, darla vueltas, evaluarla, relacionarla con otras experiencias, masticarla hasta que pensamos que la hemos sentido, etc.

Y ojo, que tampoco es que esté mal pensar sobre nuestras emociones, porque muchas PAS somos muy reflexivas y necesitamos entender lo que nos pasa.

Así que sí, está bien reflexionar sobre nuestras emociones, verbalizarlas, hablar de ellas en terapia o con otros, pero no hay que confundir el pensar y razonar la emoción con el sentirla.

Por otra parte, las PAS al sentirlo todo tan intensamente tenemos unas estrategias de represión emocional más fuertes y sofisticadas que otros que no sienten tan fuertemente y los esfuerzos que tenemos que hacer por suprimir o evitar lo que sentimos son mayores.

Por sentir tanto, por ser capaz de pensar mucho y percibir también mucho, de ver muchos detalles, a veces el mundo nos resulta "demasiado" y nos desconectamos de nosotr@s mism@s.

Por ejemplo, algunos de nuestros padres (o madres) que son Pas y ya tienen una edad donde no han conocido esto que se ha puesto tan de moda ahora que es la inteligencia emocional,  han intentado suprimir esta parte de alta emocionalidad que nos da tener el rasgo y esta represión les ha salido hacia el exterior de maneras violentas.

O también en forma de impaciencia o irritabilidad.

La represión emocional en las PAS puede hacernos parecer personas frías o insensibles o gente a la que “todo le resbala”.

Hay PAS, por otro lado, que sí que cumplen este digamos, estereotipo de persona súper sensible que se emociona y sufre con muchas cosas, pero esto, tampoco quiere decir necesariamente que estén en contacto con sus emociones o que no las estén reprimiendo.

Otras Pas anestesian sus emociones con comida, alcohol u otras sustancias, o con la tele o internet, con relaciones tóxicas o metiéndose a fondo en temas de desarrollo personal o espiritualidad.

Que por cierto, no pasa nada si algún día tienes un disgusto y te comes una palmera de chocolate, por ejemplo, o sales a tomarte una cerveza o te vas a un taller de autoayuda.

No hay que sentirlo todo, todo el tiempo.

No pasa nada por distraernos de vez en cuando de nuestros estados emocionales desagradables.

El problema viene si siempre que sientes algo desagradable utilizas estrategias de evasión o supresión.

Bueno.

Otra manera común que utilizamos las PAS de huir de las propias emociones es yendo a “rescatar” a otra gente, o “sintiendo lo que siente el otro”, o dejándonos a nosotras mismas en último lugar.

Y es que es normal que hayamos aprendido a reprimir o suprimir nuestras emociones porque vivimos en una sociedad que nos enseña a ello.

Si desde pequeños no nos han enseñado como regular nuestras emociones y nos hemos visto abrumadas por ellas, es lógico que hayamos aprendido a reprimirlas, también como una manera de protegernos y defendernos de un mundo que muchas veces nos superaba.

Si además, nuestros cuidadores han tratado de “corregir” en cierto modo, nuestra sensibilidad, incluso aunque fuese con buena intención, para que “no suframos tanto”, es normal que hayamos interiorizado que lo que debemos de hacer con tanta emocionalidad es suprimirla o negarla, o enfadarnos con nosotr@s mism@s por sentir las cosas de la manera en las que las sentimos.

Por eso, ahora de adultos es importante que aprendamos a sentir y a regular nuestras emociones, ya que afortunadamente es algo que se puede aprender.

En este proceso de regulación emocional un paso fundamental es que aprendamos a validar lo que sentimos puesto que a muchas PAS por sentir de manera diferente o más intensa que los que estaban a nuestro alrededor nos enseñaron a dudar de nuestras propias emociones o a sentirnos avergonzados de ellas.

Y aprendimos a echarnos la culpa por sentir todo tanto.

Por lo que es súper importante trabajar en desculpabilizarnos por sentir de la manera en que sentimos y aprender a respetar nuestras reacciones emocionales.

A veces es necesario la ayuda de un profesional, puesto que efectivamente por ser tan intenso lo que sentimos, y por tener a veces, muchas emociones que no nos hemos dejado sentir, no nos vemos capaces de regularnos y estar con nuestras emociones desagradables nosotr@s sol@s.

Lo bueno de todo esto es que cuando aprendemos a sentir y nos dejamos sentirlo TODO, es precisamente cuando la alta sensibilidad despliega parte de su don, porque igual que sentimos intensamente lo desagradable también sentimos con igual intensidad lo agradable y lo bello de la vida.

Te espero en los comentarios 😉

Por cierto, mando mails semanales donde hablo de la alta sensibilidad y doy consejos prácticos y útiles, además de responder dudas de lectores. Si te quieres apuntar es aquí.

16 comentarios en “Alta sensibilidad y desconexión emocional”

  1. Hola María,me inscribí a los correos que mandas cada semana y me gusta mucho leerte. Justamente ayer,sentí mucha ansiedad no la reprimí pero si comencé a hacer muchas respiraciones y eso me ayuda a liberar la emoción. Desde tu punto de vista,¿es correcto hacer esto o evado mis emociones?

    1. Hola Yasmin. Sin conocerte tampoco te puedo decir exactamente, pero sí, en principio el respirar consciente cuando tenemos ansiedad va más en el camino de liberar la emoción que de reprimirla. Pero también es importante ver en ese momento que está pasando por tu mente.
      un abrazo ;=)

  2. Wow. Totalmente.
    En estos momentos de mi vida he descubierto mi bloqueo emocional del que no era consciente. Me siento afortunada de haberlo descubierto y darme cuenta de que no estaba sintiendo. Ahora me toca aprender a conectar y escuchar mi cuerpo. Me han recomendado tarbajosbde conciencia corporal. ¿Tendrías tú alguna otra recomendación?
    Gracias.
    Tu post ha sido poner palabras a mi estado.

    1. Hola Patricia. Si, efectivamente los trabajos de conciencia corporal son importantes. Tienes que probar y encontrar tu misma lo que veas que te va mejor. Puedes probar con algún tipo de yoga, o chi kung, o TRE o bioenergética, por ejemplo.

      un abrazo 😉

  3. Hola. Mi hija de 9 años es PAS de libro y yo siempre pensé que lo había heredado de su padre. Pero ahora creo que tengo que replantearme muchas cosas. Siempre he dicho que mi estrategia de supervivencia es la desconexión. Es tan brutal que soy consciente de ello. Igual me estoy perdiendo lo mejor de mi misma......

    1. Es un paso importante Mara que tu misma hayas visto que tiene como estrategia la desconexión. Y sí, nos perdemos partes muy importantes y bonitas de nosotras cuando estamos desconectadas de lo que sentimos. Gracias por comentar. Un abrazo 😉

  4. Buenos días, gracias por recordarme donde tengo que fijarme, también por recordarme como gestionar la inmensa maraña de emociones que llevo. He descubierto en mi hija pequeña que percibe como soy, que sentir ese sentimiento que pone en el saludo y su cariño, yo sin pensar nada más, dejando a tras todo, me va mejor, me siento feliz!!

    Así de fácil!!

    Gracias.

  5. Hola Maria. Siempre tan ayudador leerte. Me ha ayudado a entender mas mi actitud ante las emociones y en marcha pongo el aprender a no culpabilizarme y a aceptar mi reavtibidad emocional.
    Fuerte abrazo Muchas gracias

  6. Que bien expresado. Racionalizar y anestesiar las emociones y culpabilizarnos si nos desbordan y no podemos contenerlas.

    Aprender a sentir todo y dejar entrar a las emociones que traen cada una su enseñanza, para dejarlas marchar en paz después como dice el budismo y el mindfullnes.

    ¡¡Gracias!!

  7. Increíble lo identificada que me sentí con este texto, llevo dos años aproximadamente trabajando en eso, en solo sentir y expresar lo que siento, ha sido un largo camino pero ahí vamos, muchas gracias!

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